Mostrando entradas con la etiqueta HIMNO de Laudes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HIMNO de Laudes. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de julio de 2018

"Cuando florece un nuevo día"


Señor, cuando florece un nuevo día
en el jardín del tiempo,
no dejes que la espina del pecado
vierta en él su veneno.

El trabajo del hombre rompe el surco
en el campo moreno;
en frutos de bondad y de justicia
convierte sus deseos.

Alivia sus dolores con la hartura
de tu propio alimento;
y que vuelvan al fuego de tu casa
cansados y contentos. Amén.
El Señor llega con poder, y su recompensa lo precede.

Dios todopoderoso y eterno: 
a los pueblos que viven en tiniebla y en sombra de muerte, 
ilumínalos con tu luz, ya que con ella nos ha visitado 
el sol que nace de lo alto, Jesucristo, nuestro Señor. 
Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, 
por los siglos de los siglos. Amén.
Te invoco de todo corazón, respóndeme
Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio 
de los demás, como buenos administradores de la multiforme 
gracia de Dios. El que toma la palabra que hable palabra de Dios. 
El que se dedica al servicio que lo haga en virtud del encargo 
recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, 
por medio de Jesucristo, Señor nuestro, cuya es la gloria 
y el imperio por los siglos de los siglos. Amén
Sugerido:

jueves, 5 de abril de 2018

EL AGUA PURA, DON DE LA MAÑANA


¡ALELUYA! ¡ALELUYA! ¡ALELUYA!

El agua pura, don de la mañana,
da a los ojos el brillo de la vida,
y el alma se despierta cuando escucha
que el ángel dice: «¡Cristo resucita!»



 ¡Cómo quieren las venas de mi cuerpo
ser música, ser cuerdas de la lira,
y cantar, salmodiar como los pájaros,
en esta Pascua santa la alegría!

Mirad cuál surge Cristo transparente:
en medio de los hombres se perfila
su cuerpo humano, cuerpo del amigo
deseado, serena compañía.
El que quiera palparlo, aquí se acerque,
entre con su fe en el Hombre que humaniza,
derrame su dolor y su quebranto,
dé riendas al amor, su gozo diga.
A ti, Jesús ungido, te ensalzamos,
a ti, nuestro Señor, que depositas
tu santo y bello cuerpo en este mundo,
como en el campo se echa la semilla.

Amén.