No te des
por vencido ni aun vencido,
no te
sientas esclavo ni aun esclavo,
trémulo
de pavor piénsate bravo,
y
arremete feroz ya malherido.
Ten el tesón
del clavo enmohecido,
que ya
viejo y ruín vuelve a ser clavo,
no la
cobarde intrepidez del pavo,
que
amaina su plumaje al primer ruido.
Procede
como Dios que nunca llora,
o como
lucifer que nunca reza,
o como
el robledal cuya grandeza
necesita
del agua y no la implora.
Que muerde y vocifera vengadora
ya rodando en el polvo tu cabeza.
Colegio Champagnat 1994
Es puerta de la luz un libro abierto,
Entra por ella niño y de seguro,
Que para ti será en lo futuro,
Dios más visible y su poder más cierto.
El ignorante vive en el desierto,
Dónde es el agua poca, el aire impuro,
Un grano le detiene el pie inseguro,
Camina vacilante, vive muerto.