jueves, 28 de julio de 2016

Salmo 11

1 Al maestro de coro.
En Octava. Salmo De David.
2 ¡ Auxilio Yavé,



















que ha muerto la piedad,
de entre los hombres!
3 Mentira se hablan
los unos a los otros,
son labios de engaño,
lenguaje de corazones dobles.
4 Oh estirpe de Yavé
todo labio tramposo,
toda lengua habla
hinchadas frases,
5 los que andan diciendo
“Con nuestra lengua triunfaremos,
sabemos hablar,


¿quién va a ser amo nuestro?”.
6 Por el humilde despojado,


por el hombre que gime,
yo me levanto, proclama Yavé:
otorgaré salud a quien busca.
7 “Los dichos de Yavé
son palabras sinceras,
plata de ras de la tierra,
siete veces purgada.
8 Y Tú, Yavé, nos guardarás de ellos,
nos librarás por siempre
de esa escoria.
9 Por todas partes los impíos abundan,
la vileza está al colmo de los hombres.
Oración en familia

martes, 26 de julio de 2016

1 Salmo 81 de ASPH

Presente está Dios en la reunión de los dioses de la tierra”;
y allí en medio de ellos juzga a los tales dioses.
2 ¿Hasta cuándo, les dice, seguiréis juzgando injustamente,
y guardaréis respetos humanos a favor de los pecadores?
3 Haced justicia al necesitado y al huérfano;
atended la razón del abatido y del pobre.
4 Defended a los pobres, y librad al desvalido de las manos
del pecador.
5 Mas no tienen conocimiento, ni ciencia, andan entre
tinieblas: se han trastornado todos los cimientos de la tierra”.
6 Yo dije: Vosotros sois dioses, e hijos todos del Altísimo.
7 Pero habéis de morir como hombres, caeréis como
cada uno de los príncipes.
8 Oh Dios mío, levántate, juzga Tú la tierra:
pues que tuyas son por herencia todas las naciones.

miércoles, 4 de mayo de 2016

No llores si me amas…

Atribuido a San Agustín… Y, no lo sabemos.
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo!
¡Si pudieras oir el cántico de los Ángeles y verme 
en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes,
los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!
¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo,
la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país 
de las sombras
 y no te resignas a verme y amarme 
en el país de las inmutables realidades?
Créeme; cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mí me encadenaban,


y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce,
tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido 
la mía, ese día volverás a ver a aquel que te amaba 
y que siempre te ama, y encontrarás tu corazón con 
todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme, pero transfigurado,
extático y feliz, no ya esperando la muerte,
sino avanzando contigo, que me llevarás de la mano
por los senderos nuevos de la luz y de la vida,
bebiendo con embriaguez a los pies de Dios
un néctar del cual nadie se saciará jamás.

Enjuga tu llanto y no llores si me amas…
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
La muerte no es nada.
No he hecho nada más que pasar al otro lado.


Yo sigo siendo yo.
Tú sigues siendo tú.
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne, ni triste,
sigue riendo de lo que nos hacia reír juntos.
Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.
Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
sin énfasis alguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado,
¿Por qué habría de estar yo fuera de tus pensamientos?
¿Sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos… tan solo a la vuelta del camino.
Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, 
volverás a encontrar su ternura acendrada.
Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Reflexión de fin de año

Salmo 8
 
Señor Dios Nuestro, 
¡Qué admirable
Es tu nombre en 
toda la tierra! 
Cuando contemplo 
el cielo,
Obra de tus dedos,
La luna y las estrellas 
que has creado,
¿qué es el hombre 
para que te acuerdes 
de él, el ser humano 
para darle poder?
 
Lo hiciste inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus 
manos, todo lo sometiste bajo sus pies.
Rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias 
del campo, las aves del cielo, lo peces del mar,
todo lo sometiste bajo sus pies.
  Encuentro P. Ignacio Larrañaga  
 
Diciembre 30 de 2015
Primera lectura de la 
Primera Carta del Apóstol San Juan 


"No améis al mundo ni lo 
que hay en el mundo. 
Si alguno ama al mundo, 
no está en él el amor del Padre.

Porque lo que hay en el mundo 
–las pasiones de la carne, y la 
codicia de los ojos, y la arrogancia 
del dinero–, eso no procede
del Padre, sino que procede 
del mundo.

Y el mundo pasa, con sus pasiones.
Pero el que hace la voluntad de Dios 
permanece para siempre". 
Palabra de Dios

                                                   
¡No a la guerra, al aborto, ni
a la ideología de género!

martes, 8 de diciembre de 2015

AÑO DE LA MISERICORDIA



A tu Honra y Gracia Oh! Madre Inmaculada!
































































Santa María, Madre de Dios y nuestra,
 en súplica permanente te pido conservar 
mi corazón desinteresado y solo Contigo
 comprometido.
Ayúdame para que sano en intenciones y anhelos, 
semeje las cristalinas aguas de un lago, en un 
ambiente lejano y silencioso.
Déjame sentir la ternura de tu mirada.
Cobíjame con tu manto para no entristecerme.
Que mis afectos sean sinceros para descubrir 
la necesidad de quien revele el rostro de tu adorable 
Hijo Jesús.
Que fuerte mi corazón, no se fragilice al primer 
intento de apoyo.
Un corazón amable, que no aparente lo que no siente.
Un corazón que perdone sin esfuerzo y 
no lastime otros corazones.
Un corazón imitador de tu silencio para no juzgar, 
ni penetrar en el íntimo campo de las 
intenciones ajenas.

Que no perciba el mal e ignore el que existe, a mi lado.  
Deseo Madre amorosa confiar en Ti, como aquel 
septiembre 10. 
Que no exija, más de lo que me entregan, ni calle, 
parloteando ingratitud interior.
Que me alimente de misericordia, para que llegue
la compasión a mi alma.
Intercede para que jamás me falte Luz.
 
Que espere en el QUE todo lo puede y se da,
para forjar un Corazón Samaritano.
Madre purísima a Ti deposito mi confianza.