jueves, 4 de junio de 2020

Plegaria de la mañana


Esclarece la aurora del bello cielo,
otro día de vida que nos dáis,
gracias a Vos, CREADOR del Universo,
¡Oh! Padre Nuestro, que en el CIELO estáis.
Nuestras voces unimos al concierto,
que el Universo eleva en vuestro honor,
de la tierra, el cielo, el mar profundo,
¡Oh! tierno Padre Magnífico hacedor.
Conservad nuestras almas sin pecado,
a nuestro cuerpo dad fuerza y salud,
a nuestra mente iluminad piadoso,
con un rayo benéfico de luz.
Por nuestra amada patria suplicamos,
por la Iglesia elevamos oración,
por nuestros caros padres y familias,
porque dichosos los hagáis Señor.
En vuestro Santo Nombre encomendamos,
este día de vida que nos dáis,
haced que lo acabemos santamente,
¡Oh! Padre Nuestro que en el cielo estáis.

¡DIOS ESTÁ PASANDO...!
Súplica
"Por más obscura que sea la noche,
por más tormentas que suelan suceder,
por más heridas que lleve por dentro,
DIOS ESTÁ PASANDO y lo podré ver.

Por más rayos que caigan y destruyan,
por más agua que inunde mi lugar,
por más borrascas que amenacen mi CASA,
DIOS ESTÁ PASANDO y todo lo allanará.

Sólo Él habla desde dentro y profundo,
sólo Él me dice la Verdad y el Bien,
sólo Él me da la auténtica vida,
sólo con Él, mi vida tiene razón de ser".

domingo, 31 de mayo de 2020

La Esperanza es PENTECOSTÉS



Espíritu Santo, Tú que me aclaras todo.
Que iluminas todos mis caminos para
que yo alcance mi ideal.
Tú que me das el don divino de perdonar
y olvidar el mal que me hacen y que en
todos los instantes de mi vida estás
conmigo, yo quiero, en este corto diálogo,
agradecerte por todo y confirmar una vez
más que nunca quiero separarme de Ti,
por mayor que sea la ilusión material.
Deseo estar contigo, todos mis seres
queridos, en Gloria Perpetua, amén.
Gracias por tu misericordia, para conmigo,
los míos y mis enemigos.
Espíritu Santo ilumina la senda de nuestro
estudio y de nuestro trabajo. Así sea.

miércoles, 13 de mayo de 2020

¡NO DEMORES SEÑOR!


Tus cansados ojos de mirar, tus lágrimas por llorar y tu infinito 
amor por la humanidad, permitió al MUNDO, después de todos 
los intentos fallidos por matar la LIBERTAD, quitarnos la VIDA 
y en ésta el incomparable ALBEDRÍO de AMOR  y GRACIA. 
Tu alimento EUCARÍSTICO.

De qué sirve respirar, si no estás aquí?
De qué sirve comer, si poco a poco recibimos la invisible 
Eutanasia?
De qué sirven los zapatos, los abrigos, los sombreros, 
las cachuchas, si solo necesitamos las hojas de parra 
de Adán y Eva?
De qué sirve la voz, si no hay a quién hablar?
De qué sirve tener corazón, si no hay a quién AMAR?
De qué sirve dormir, SEÑOR, si al despertar, no nos sorprende 
la esperanza de VIVIR?
De qué sirve soñar, si no estás Tú? ¡Regresa! 
¡OH DIOS! A la EUCARISTÍA!
¿Quién es el hombre, SEÑOR, para que le hayas dado
las llaves de la tierra?
Te habrás arrepentido de haberlas entregado…
Tal vez por eso permitisTe la disciplina, actual.
Recomendado:
https://www.youtube.com/watch?v=voZ4ow9upok&feature=push-sd&attr_tag=RPY-wxVUADqeHEyi%3A6 Reflexión desde el Carmelo. 
Solo hay un camino: Jesús.  

lunes, 27 de abril de 2020

¡CRISTO BENDITO!


Que mi pueblo rinda cuentas sin desvalidos
niños, ancianos y justos.

Que veamos tu misericordia en el Cielo,
como en la conversión de Nínive.

Clamo por quienes no tienen voz ni voto…
Por quienes no pueden defenderse.

Por los niños INOCENTES a quienes sus familias,
siendo hogares, los llevan por la oscuridad…
y no les permiten conocerTe.

Elevo mi honesta oración desde lo profundo de mi ser,
para que mi corazón grite! 

¡¡¡RECÍBEME PASTOR ETERNO!!!
Que te ofrezco parte de la hermosura de tus manos:

"Si contemplo despacio mis fracasos,
si reviso lentamente mis desvíos,
descubriré que Dios estuvo buscándome,
y yo estaba entretenida en sin sentidos.

Cuántas veces llamó a mi puerta tiernamente,
cuántas veces me buscó en los laberintos;
pero yo estaba ocupada en mis miserias,
y quizá, ofuscada en mil delitos".


RECOMENDADO:
Padre Larrañaga

jueves, 23 de abril de 2020

Dios me regaló su Tiempo


Mi Semana Santa la VIVÍ íntegramente. 
Valió la pena el encierro. 
Durante la Cuaresma, organizamos cronograma de oración con familiares
y amigos. Participé en los oficios de diferentes Iglesias, con variados horarios.

Formé parte de los oficios virtuales con sacerdotes en comunidad y otros
en su casa, cuya riqueza fue un altar y por tesoro la Palabra de Dios.

Observé la majestuosidad de Catedrales, hermosura de templos, sencillez 
de Capillas.

Después de los oficios contemplé el brillo de las vacías bancas, que 
alimentaron mi FE. Distraje mi atención en la arquitectura y distribución 
de los templos, dónde reina el equilibrio para alabar a DIOS.
Percibí /entrega/ de los sacerdotes en la preparación de sus homilías, 
discurriendo el Evangelio para llegar a los feligreses, sin percatarse a 
qué terreno llegará su semilla.

En la iglesia física el sacerdote predica, mientras los asistentes nos 
dividimos. Habrá quienes oran, rezan o lloran; unos que claman, otros 
que reclaman, algunos que se distraen y los que, como el publicano, 
regresarán en paz.

Dios siempre está presente, nos da lo mejor y conveniente a quienes 
confiamos en Él, y dejará caer lágrimas, cuando lo sacamos de nuestra 
vida, como lo hiciera Judas.

miércoles, 22 de abril de 2020

QUE SUENEN LAS CAMPANAS

Que vuelvan a sonar y “ahuyenten” la tiniebla…
  
Durante la Cuaresma, los devotos católicos estuvimos quizá 
desconcertados, pensando en las cerradas puertas de la Iglesia 
para la asistencia a los Oficios de la Semana Mayor.
 De repente, el Clero cuidó de sus ovejas en un gigante Templo abierto 
a todos los rebaños, como el Señor se lo encomendara a Pedro.

El Señor Resucitado, viene a bañar culpas, duelos y  desesperanzas 
de quienes le buscan. Los que pusieron FE en su clamor. Los que fijaron 
su atención para soñar un Amén como respuesta a su ruego. 
Sus cuitas persisten ahí y serán llevadas, cuando el Ángel de DIOS pase.

Aun las bancas de los templos están desocupadas… Éstas, brillantes u 
opacas, nuevas o antiguas, todas volverán a recibir almas dolidas, 
cuerpos fatigados, corazones necesitados.
Reflexioné que para buscar a DIOS aunque es necesario la estancia física, 
también la intimidad del corazón y recordé la anécdota del Párroco que 
preguntó a un constante peregrino que entraba por minutos al templo 
y, con gran incertidumbre se afanaba en salir.

 -Qué haces amigo, por qué tan de prisa?
El trabajador, con su mirada queda en el 
Crucifijo, “riguroso de su tiempo”, contestó:
-Yo lo miro y Él me mira…


Apéndice:
Una desocupada banca de Iglesia, no es la “banca vacía” del Congreso 
colombiano, que agota la credibilidad de un pueblo sometido; 
en las bancas de la Iglesia hay PRIMAVERA.